Filosofía

En las escrituras védicas se explica que existen principalmente dos tipos de conocimiento: jñana o ‘conocimiento intelectual’ y vijñana o ‘conocimiento realizado desde la percepción directa del ser’. El conocimiento intelectual se refiere principalmente al entendimiento de la naturaleza física y las leyes que la gobiernan, así como a las distintas ramas o angas del conocimiento védico. Por su parte, el conocimiento espiritual se fundamenta en el entendimiento de la esencia original,  la jiva atma, y en la comprensión de la Verdad Absoluta en sus tres manifestaciones principales:

Brahman: Aspecto impersonal, el espíritu divino que sostiene todos los seres y átomos de la creación.

Paramatma: Aspecto localizado que mora en el corazón de todas las entidades vivientes.

Bhagavan: Forma original colmada de eternidad, conocimiento y bienaventuranza en un cuerpo espiritual ilimitado.

Cuando el conocimiento está conectado con la comprensión de la Verdad Absoluta, se convierte en una herramienta importante para el desarrollo espiritual. Por el contrario si no existe un objetivo superior, el jñana se convierte en una árida especulación mental.

El primer aforismo contenido en el Vedanta sutra, revela la posibilidad que tienen los seres humanos para acceder al conocimiento trascendental:

Athato brahma jijñasa

«Ahora que has llegado aquí, ahora que el conocimiento ha aceptado revelarse ante ti, indaga acerca de la verdad absoluta, comienza a inquirir acerca de Brahman».

Y ¿Qué es brahman? En el Bhagavad-gita, Krisna, la verdad personificada, responde a esta pregunta realizada por Arjuna (kim tad-brahma), diciendo:


aksaram brahma paramam

svabhâvo’dhyâtman ucyate

bhûta-bhâvodbhava-karo

visargah karma-samjñitah


«La indestructible y trascendental entidad viviente recibe el nombre de Brahman,

y su naturaleza eterna se llama adhyatma, el ser.

La acción que está relacionada con el desarrollo de estos cuerpos materiales

se denomina karma, o actividad ejecutada con el objetivo de conseguir ciertos resultados».

A. C. Bhaktivedanta Swami, El Bhagavad-gita, tal como es (8, 3).

Brahman es la entidad viviente, el sujeto. Adhyatma es su naturaleza, lo que la entidad viviente es, y actúa como objeto del sujeto. Karma es la relación entre la entidad viviente y su naturaleza, y de esa relación los cuerpos materiales son creados y mantenidos.

Es muy importante aclarar la principal división que existe entre las corrientes filosóficas y espirituales de la tradición oriental:

Impersonalistas, ‘Dvaiti’: Corrientes que profesan que Dios es solamente una fuerza o energía, sin características personales; el objetivo de su práctica espiritual es fusionarse con esa gran energía cósmica, es decir volverse uno con Dios. También conocida como Filosofía mayavada.

Personalistas, ‘Advaiti’: Corrientes que explican que así como la Verdad Absoluta tiene una manifestación impersonal, también posee una manifestación personal con forma, atributos, nombres, cualidades y actividades definidas. Estas características serán descubiertas por el estudiante a través de su propia comprensión en la vida espiritual. La filosofía personalista es clara en enseñar que bajo ninguna circunstancia el alma individual puede volverse uno con el Alma Suprema, es decir que ningún ser creado por el Padre Eterno puede llegar a ser cien por ciento como Él.

La Escuela de Yoga Inbound es una escuela personalista. Gran parte de las tradiciones místicas concuerdan en que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios; pero sólo en el Vaisnavismo se informa de una manera tan detallada cómo es la forma personal de Dios.